La pobreza crece y afecta intensamente a sectores de la población que endécadas anteriores se creían a salvo de las penurias económicas.Mientras la precariedad se extiende, las capas más vulnerables de lasociedad ven sus condiciones de vida intensamente deterioradas por ladesaparición de las redes institucionales que, hasta hace muy poco, lesdaban un mínimo apoyo. No se trata de recortes. Un nuevo modelo degestión de la marginalidad se está construyendo y justificando gracias ala crisis económica que padecemos. Un modelo basado en la sustitución delas ayudas públicas por filantropía privada, en la imposición de unasospecha permanente de fraude sobre los perceptores de prestacionesoficiales, y en el uso del sistema penal como herramienta de sumisión dela marginalidad