Steve está a punto de morir atropellado por unos ladrones, pero salva la vida gracias a una luz deslumbrante que sale de un contenedor y que además levanta el coche de los delincuentes un par de metros por encima de su cabeza. La historia resulta increíble para la policía, sobre todo cuando el chico cuenta que del contenedor ha aparecido un ser de color verde con antenas. Cuando vuelve a casa, se encuentra cara a cara con la explicación: Gluck, un simpático extraterrestre, loco por las manzanas.