Nos ocurre a veces con los grandes investigadores: reducimos lacomplejidad de su mirada sobre la condición humana a una sola gran idea.En el caso del neuropsiquiatra y psicoanalista Boris Cyrulnik, sería sinduda la noción de resiliencia. Pero más allá de sus fascinantes trabajossobre cómo hacemos frente al trauma, Cyrulnik ha ido elaborando toda unavisión del mundo y nuestro lugar en él que es interesante e inspiradorapor derecho propio. Cuestiones éticas, pedagógicas y epistemológicas vanapareciendo de manera natural en esta conversación, que constituye unaexcelente introducción al conjunto de su obra, a la vez que una precisaexposición de sus ideas filosóficas, científicas y sobre la propia vida.