La autora de La danza de los demonios vuelve a demostrar en esta novela su excepcional calidad literaria, en la que hace gala de una ironía más afilada que el diamante. El protagonista, Guedalyahu Berman, es un rico comerciante de diamantes, que emigró de Polonia a Amberes, irascible, malhumorado, fuerte con los débiles y débil con los fuertes, y sobre todo muy envidioso. Cuando se entera de que el hijo de un competidor ha acordado un excelente compromiso matrimonial, casi se desmaya, en un crescendo tragicómico hilarante. La pesada rutina de la familia se complica con la llegada de una joven pareja de socialistas procedentes del mismo shtetl que los Berman, y después con la aparición del padre de Guedalyahu, acogido por su hijo con un afecto y una calidez inesperados. Cuando estalla la Primera Guerra Mundial, la familia ha de trasladarse a Londres...