En mayo de 2018, Michael Palin pasó dos semanas en laRepública Popular Democrática de Corea. En esta obrano solo describe lo que vio durante su estancia, sino que narra las conversaciones que mantuvo con campesinos, ciudadanos y burócratas. Sus reflexiones sobreun país que genera fascinación y temor a partes iguales son reveladoras e intensamente personales.