Personaje atormentado al que gustaba multiplicarse y ocultarse a travésde sus personajes, a los que hacía participar de su vida social —a vecesse presentaba a sí mismo ante los demás con uno de sus heterónimos, altiempo que pedía disculpas por la ausencia de Fernando Pessoa—. Seguidorde tradiciones herméticas y ocultistas (A. Crowley le visitó en Portugala raíz de una corrección que hizo Pessoa a uno de sus horóscopos),estamos ante una edición definitiva para conocer a uno de los grandesescritores del siglo xx.