De 1918 a su trágico final en 1933, Die Weltbühne se erigió en el bastión crítico de la República de Weimar. Bajo la dirección de Carl von Ossietzky y con Kurt Tucholsky como principal redactor, la revista, de tirada modesta pero gran impacto en Alemania, defendió una línea editorial moderna y cosmopolita. En una época de cambios sociales, agitación política y vitalidad artística, el semanario contó con una heterogénea nómina de colaboradores―que iban de Walser, Brod, Mann, Márai o Lasker-Schüller a Brecht y Eisenstein―en un foro que combinaba diversos estilos y géneros. Desde su tribuna se combatieron el antisemitismo y el auge nacionalsocialista al tiempo que se defendían causas como la abolición de la pena de muerte y la despenalización del aborto y la homosexualidad. La presente edición, a cargo de Francisco Uzcanga, rescata por primera vez en español el legado de un periodismo independiente, audaz y comprometido, que puso la cultura al servicio de la democracia.