Diego Rivera, desde las vanguardias europeas al muralismo mexicano “En la figura de Diego hay una flojedad rara y suntuosa, como si todo pesase sobre él, como si pudiendo con todo, lo llevase todo colgado tranquilamente a sus hombros, como si llevase insistiendo sobre él las más grandes ideas, como si reposase sobre él la responsabilidad de la creación, como si en el fondo de su alma y en el fondo profundo de sus grandes bolsillos llevase cosas materialmente muy grandes, monstruosas, compactas y macizas.