Nadya ya no confía en su magia. Serefin lucha con una voz en su cabeza que no le pertenece. Malachiasz se enfrenta a aquello en lo que se ha convertido. Los caminos de los tres parecen trazados por alguien… o por algo. Las voces que de un modo u otro han guiado las acciones de los tres tienen un objetivo, y no piensan guardar silencio hasta que lo consigan.