Lanzado en 1961, este álbum marcó el regreso triunfal de Dexter Gordon. Acompañado por Freddie Hubbard y Horace Parlan, mezcla standards y composiciones originales, y destaca por su tono cálido e improvisaciones fluidas, confirmando el virtuosismo y la profundidad emocional del saxofonista. Vinilo negro de 180 g, edición limitada a 1.000 copias.