Juego de mesa para niños que combina dos actividades clásicas: apilar bloques y encontrar objetos escondidos. Cada bloque está bellamente ilustrado con escenas de la casa y el jardín de Oso, lo que enriquece la experiencia visual y educativa. Además de fomentar la coordinación mano-ojo y la motricidad fina, este juego promueve la interacción entre padres e hijos, ofreciendo múltiples modos de juego para mantener el interés y la diversión. Jugadores: 1 Edad: A partir de 2 años