Reconocida como un modelo definitivo del melodrama romántico italiano, Lucia di Lammermoor fue uno de los mayores triunfos de Donizetti, y su popularidad lo impulsó a producir una versión francesa para el público parisino. Lucie de Lammermoor se convirtió en la «otra Lucia», con la trágica historia de familias enemistadas y un romance condenado al fracaso, modificada de tal manera que profundiza en los personajes y la convierte en una experiencia teatral aún más brutal y emotiva que la original. Esta nueva Lucie de Lammermoor se estrenó en 1839 con un éxito rotundo, convirtiéndose en una pieza clave de la cultura francesa.