Después de la primera grabación homónima de Mette Henriette, tan aclamada por la crítica, llega Drifting, un álbum impregnado de conversaciones con expresión idiosincrásica y original entre los integrantes del trío. Con Johan Lindvall nuevamente en el piano, la reciente incorporación de Judith Hamann al violonchelo, y la propia Henriette al saxo, las elaboraciones musicales de cámara de la líder ponen en evidencia una calidad concentrada y exploratoria, señalada por una interacción sutil pero intensa. Motivos y patrones recurrentes cristalizan y revelan una narrativa concisa e intrincada. La saxofonista-compositora explica que 'este disco está en movimiento. Va de camino a alguna parte y tiene su propio ritmo: su intención creativa es fundamentalmente diferente de lo que he hecho con anterioridad'. Grabado en Oslo y completado en los estudios La Buissonne, con producción de Manfred Eicher, Drifting exhibe con precisión y claridad las profundas investigaciones del trío sobre texturas silenciosas y su enorme riqueza tonal.