El anticipadísimo nuevo álbum de los británicos Shame es una fabulosa sucesión de ritmos sincopados y punk-funk sideral con en el que expanden su arsenal sonoro hasta límites desconocidos. Hay momentos en Drunk Tank Pink en los que cuesta creer que esta sea la misma banda que en 2018 se presentase en sociedad con Songs Of Praise. Tal es el salto que Dhame hacen desde el post-punk gamberro de su debut al efervescente aventurismo y las sacudidas ansiosas que aquí desgranan. Claro, el espíritu de sangre y vísceras de los londinenses, ese carisma ladino, sigue ahí, pero evolucionado ahora hacia algo más grande, más profundo, más ambicioso y desacomplejadamente honesto.