Coral Herrera desenmascara a todos aquellos que se benefician del sufrimiento de las mujeres e interpelaa los hombres para que se unan a la revolución haciendo autocrítica amorosa, individual y colectiva. Lo romántico es político: con el feminismo las mujeres también hemos aprendido que no somos esclavas del amor yque no estamos a merced de los dioses ni del destino. Coral nos anima a tomar las riendas y a luchar pornuestra autonomía y libertad: porque tenemos derechoal placer y a disfrutar del amor y a no olvidar nuncaque todas somos dueñas de nuestro deseo, de nuestrossentimientos y de nuestros sueños.