El Concierto para violonchelo de Antonín Dvo?ák es considerado el mejor de sus conciertos y posiblemente el más grande de todas las obras para violonchelo, con su carácter majestuoso, temas imponentes y atmósferas de intenso dramatismo y cálido lirismo. El nostálgico Silent Woods y el vivaz y elocuente Rondo en sol menor son anteriores al concierto, mientras que el melodioso Romance en fa menor contrasta con la brillantez virtuosa del Mazurek en mi menor. Dirigidas por Walter Susskind e interpretadas por solistas que fueron leyendas en su vida (el violinista Ruggiero Ricci y la violonchelista Zara Nelsova), estas grabaciones son clásicos aclamados.