Un bosque que sangra. Una chica que puede escucharlo. Un mundo que haría cualquier cosa por silenciarlo. Aura siempre ha sido la rara, la que siente demasiado, la que escucha lo que nadie más oye. Pero cuando el suelo del instituto se rompe y las raíces emergen como si obedecieran a su voz, lo imposible deja de ser una teoría y se convierte en una amenaza real. Aura no está enferma: es el vínculo, el puente entre un mundo que agoniza y quienes aún pueden salvarlo.