La legendaria Edith Piaf, el ''pequeño gorrión'', es verdaderamente inmortal. Los franceses la tratan como alguien sagrado para la nación y la aman entrañablemente. Como dijo su amigo Jean Cocteau de esta artista única que cantaba con una intensidad sin reservas sobre la vida y el amor, particularmente el amor infeliz al que ella misma no era ajena, 'nunca hubo una Edith Piaf antes que ella y seguramente nunca más habrá una después de ella''. En esta recopilación de 16 álbumes originales con grabaciones de 1946 a 1962 se encuentran canciones que se cuentan entre sus mayores éxitos. Por ejemplo: Chansons parisiennes, Edith Piaf à Olympia (1955), ''Piaf at the Paris Olympia (1961)'', 'La vie en rose', 'Mes grands succès', ''Edith Piaf sings in English'' y ''Sincerely'. El canto de Edith Piaf es un tributo único al amor, el arte y la vida.