La inclusión social constituye uno de los principales indicadores de una sociedad ética y humanamente desarrollada y es misión de las instituciones educativas el cultivo de las capacidades humanas que permitan atender a los contextos de diversidad intelectual y exclusión social. Este volumen pone en el centro de la educación universitaria la inclusión social de los más vulnerables a la marginalidad. No se trata solo de trabajar sobre la exclusión sino con personas en riesgo de exclusión social.