Una aventura que transporta al lector a un escenario post apocalíptico, en el que no todo puede ser lo que parece ser. Los humanos se han convertido, en cuestión de minutos, en zombis. Caminan en círculos por las zonas que solían habitar, con la mirada perdida, de forma pacífica, como carcasas de carne vacías, controladas por un titiritero. Menos Mateo, él sigue siendo normal e intentará descubrir qué está pasando y recuperar a sus seres queridos.