Gregory Peck interpreta a un abogado cuya peor pesadilla se convierte en realidad cuando el criminal que logró encarcelar regresa a la ciudad y empieza a molestar a su esposa y a su hija adolescente. A pesar de la ayuda del jefe de policía y de un detective privado, Peck no tiene ningún recurso legal para impedir que Mitchum deje de jugar con ellos al gato y al ratón. Finalmente Peck decide tenderle una trampa. El director J.Lee Thompson crea una tensión magistral secuencia tras secuencia, culminando en el enfrentamiento en el cabo del terror. Se trata, sin duda, de una de las grandes obras maestras del cine de suspense.