Ladislao Vajda había obtenido notables éxitos internacionales con tres películas protagonizadas por el niño Pablito Calvo ('Marcelino pan y vino', 'Mi tío Jacinto' y 'Un ángel pasó por Brooklyn'), cuando recibió la propuesta de dirigir otra película con niños, pero de temática mucho menos amable. Sobre un argumento de Friedrich Dürrenmatt -que después convertiría en la novela 'La promesa'-, Vajda dirigió un cuento moderno en el que el lobo feroz/ogro ataca y asesina a las pequeñas caperucitas rubias que se atreven a seguirle al interior del bosque. Con claras influencias de 'La noche del cazador' y 'M, el vampiro de Düsseldorf', Vajda demostró que el terror no es una emoción exclusiva de escenarios sórdidos y oscuros, tal como indica el título en alemán: 'Sucedió a la luz del día'.