En El disputado voto del señor Cayo, Delibes aborda un tema que es una de las grandes tragediasde nuestro tiempo: el abandono del campo. A uno de los muchos pueblos prácticamente vacíos y en ruinas delnorte de Castilla llega un grupo de jóvenes militantes de un partido político a hacer propaganda electoral. Los recibe el señor Cayo, uno de los dos vecinos que quedan en el pueblo. Su vida es casi robinsoniana,su hablar reposado, lleno de una ancestral sabiduríaque infunde un hondo sentido humano de su persona. El lenguaje crudo y desenfadado de los jóvenes que levisitan, cultos a veces, inconscientes otras, es el contrapunto necesario para poner en evidencia la distancia que separa dos culturas, dos formas de vivir y de ver el mundo. Una que desaparece sustituida poco apoco por otra urbana, ruidosa y masificada.