Había una vez un elefante que vivía en el corazón de la selva africana. Era caprichoso, impaciente y egoísta, quería ser el más fuerte y se enfadaba por cualquier tontería. Participó en unas olimpiadas con otros animales, aprendió a perdonar y a controlar la rabia. Este cuento explora la emoción de la ira, sus efectos y la importancia de calmarla, ayuda a los infantes a conocerse mejor.