
El presente libro, a caballo entre la arquitectura, la estética y la ingeniería, es un manifiesto en defensa de un estilo aún en ciernes, pero capaz de provocar un cambio de paradigma en estas disciplinas. Dicho estilo nos apela a retomar el sentido práctico del interiorismo tal y como se concebía hasta la aparición de las energías fósiles en el siglo XX. La modernidad ha barrido la función climática de las alfombras, los tapices, las cortinas, los espejos o los biombos, elementos que la calefacción central y la climatización han relegado a una dimensión puramente simbólica.La necesidad imperiosa actual de reducir las emisiones de CO2 y, por tanto, el consumo de energía, así como la lucha contra la canícula estival, nos obligan a retomar el valor térmico de las artes decorativas del pasado, a reconsiderar el diseño de interiores y la ordenación espacial de los mismos. Todo esto conlleva el uso de formas y materiales que respondan a una nueva perspectiva climática de proyecto y a una nueva estética decorativa propia del siglo XXI: un nuevo estilo que hemos dado a llamar «estilo antropoceno».