EL ENTRAÑABLE GATO DE SFAR SIGUE INVITÁNDONOS A REFLEXIONAR SOBRE LO DIVINO Y LO MUNDANO De nuevo en Argel, el rabino Sfar y su primo el imán intentan acercarsus irreconciliables posturas. Sin embargo, cuando lamezquita se inunda, ambos acuerdan que los musulmanes puedan, durante las obras, rezar en la sinagoga. Mientras tanto, el gato del rabino atraviesa momentos difíciles: no solo siente celos del bebé de Zlabya, sino que, para empeorar las cosas, unos gatitos se hanrefugiado en la sinagoga. ¿Cómo se atreven esos gatosextranjeros a beberse su plato de leche?