Allá donde la imaginación y la fantasía permiten quenos adentremos, habitan unos seres, diminutos y muy particulares, a los que todo el mundo llama duendes. Margarito era uno de ellos, pero un día su corazón lellevó a emprender un nuevo camino. Se puso su nuevo traje, desplegó sus alas y… ¡la naturaleza se llenó deamor y alegría!