El niño monstruoso no tiene nombre, no tiene padres,no tiene amigos. Nacido en la penumbra de la alcantarilla, allí creció y allí prosigue su vida solitaria.El reverendo Hideshi Hino se apropia de uno de los temas clásicos de la literatura fantástica, la creaciónde vida y la resurrección de la carne, y lo hace devolviendo al mundo un engendro, una criatura trágica,apenas un remiendo del alma humana. Ahí camina el niño monstruoso por la blanca inmensidad. Ahí lo tenéishollando la nieve, camino de la tiniebla. Es fácil seguir su rastro, se le va escapando la vida en un reguero rojo.