Una vez descubrimos nuestra pasión, el propósito vital, el siguiente paso es cómo hacer de ello el centro de la propia existencia, además de nuestra fuente de ingresos. Solo así podremos cumplir con el consejo de Confucio, que hace dos milenios ya señalaba: ''Encuentra una actividad que te guste y no trabajarás un solo día en tu vida''. Con este fin, los autores de la obra sobre el propósito vital más influyente del siglo XXI nos enseñan a definir el ikigai profesional, a transformar la marca personal en un negocio, así como el mindset necesario para hacer de la pasión una profesión de éxito.