Una de las autoras más prolíficas y representativas de la España del siglo XIX. Un nombre ineludible en la historia de nuestras letras Existen dos tipos de prisiones, la del culpable y la del inocente. La del culpable, que lo priva de libertad física y la del inocente que lo priva de libertad mental. Antonia, por actuar de forma correcta, escribe su sentencia de muerte y aunque tenía tiempo a su favor, se convierte en una víctima del miedo y vive su vida presa de sus propios pensamientos, hasta que estos se hacen realidad…