Eduardo, el protagonista de esta novela, ha cometido un delitomenor por el cual ha sido condenado a un año de trabajo comunitario, queconsiste en leer novelas a domicilio a personasenfermas o jubiladas. A pesar de su seductora voz varonil esincapaz de involucrarse en los libros que lee y apenas capta elsentido de las palabras que desfilan antes sus ojos. Sus oyentesse lo reprochan y las amables visitas domiciliarias se convierten enunas situaciones conflictivas que obligarán a Eduardo acuestionarse como individuo.