Año 465 a. C. Ipolka, capital de la Turdulia. Un grupo de bandidos asalta uno de los cerros de la ciudad ibera de Ipolka, masacrando a sus habitantes y secuestrando a un grupo de niños. Este hecho desencadena una aventura marcada por la venganza, crueles asesinatos, duros asedios y batallas en el corazón de la Edad del Hierro.