Desde la fría región sueca de Norrland, el joven Hans Olofson viaja a Zambia para visitar la tumba de un misionero legendario. Deja atrás una infancia y unaadolescencia marcadas por la ausencia de la madre y,después, por la muerte de dos personas muy allegadas. La belleza de Zambia, y sobre todo su misterio, lohechizan hasta el punto de permanecer en el país durante dieciocho largos años, al principio movido por los valores de la cooperación y la solidaridad. Poco apoco, sin embargo, convertido en granjero, la realidad africana le impone una visión de la vida completamente distinta, mientras el racismo de los blancos y elodio de los negros va consumiéndolo. Un día, tras encontrar cruelmente asesinados a sus vecinos blancos,comprende que sus días están contados. ¿Se quedará aluchar o arrojará la toalla? Hans sabe que quizá pueda escapar de la suerte que han corrido sus vecinos, pero no de su propia desesperación.