El oso se aburre de su cómoda vida en el zoo. Cuando salva a la corneja de morir ahogada, comienza a anhelar la libertad de la que goza esta, una ave bromista y parlanchina. Sin embargo, los intentos de la corneja de trabar amistad con el oso y sacarlo de su amargura se saldan con un fracaso tras otro. Al fin, el ave recurre a un alocado remedio: cambiarán sus cuerpos para que el oso pueda vivir en libertad. Gracias a esta experiencia fabulosa, el oso comprenderá que no es oro todo lo que reluce y que el humor y la amistad constituyen una fuente inagotable de placer.