A tres kilómetros del suelo, la chica piensa: «Si no hubiese hablado conél». A dos kilómetros del suelo, piensa: «Si no hubiese sido tan estúpida». A un kilómetro del suelo, piensa: «Si hubiese contadola verdad». Después ya no piensa nada. Sus secretos caen al vacío conella, pero su historia no acabará con su muerte.