Desde hace más de dos milenios, el paraíso terrestre,el Jardín plantado por Dios en Edén, ha sido para elmundo occidental el paradigma de toda posible felicidad sobre la faz de la tierra. Sin embargo, también es el lugar de donde el ser humano fue expulsado de manera irrevocable. Por un lado, todos los sueños revolucionarios de la humanidad pueden ser vistos como elincansable intento de volver al Edén, desafiando a los guardianes que custodian el acceso, por el otro, elJardín es una especie de traumatismo fundacional quecondena al fracaso toda búsqueda de la felicidad eneste mundo. Giorgio Agamben trata de pensar el paraíso terrestre no como un pasado perdido ni como un futuro por venir, sino como la imagen siempre presente yactual de la naturaleza huma