María y Miguel disfrutan de los cuentos que su abuelo Nicolás inventapara ellos cuando los visita o los lleva de excursión. Un buen día, losniños le preguntan que en qué se inspira para crear esos cuentos, y élles dice que salen de su cerebro y que sería capaz de inventar tantashistorias como pelos tiene en la cabeza. Los niños no perderán laocasión de retarle y así seguir disfrutando de sus narraciones.