En 1901, una joven poeta causó una sensación sin precedentes con su debut en el mundo literario nipón y se erigió en abanderada de la modernidad. Akiko Yosano no solo renovó por completo la poesía tradicional, sino que desafió a una sociedad rígida e hipócrita al reivindicar el amor en todos sus matices: pasión, erotismo, celos, soledad…