¡Electra es un auténtico desastre en deporte! Una pena que su madre se empeñe en que los pruebe todos: el vóleibol, el tenis, el tiro con arco. Electra colecciona una metedura de pata tras otra. Hasta que un día asiste a la representación de un ballet y todo cambia. Porque en el fondo Electra sabe ya lo que desea hacer. Solo tiene que reunir el valor para tratar de cumplir su sueño.