Los responsables del proyecto de Elvis Nº1 consiguieron acceder por primera vez a las cintas originales de las pistas por separado para realizar un cuidadoso trabajo de restauración digital de los instrumentos y la voz de Elvis. El disco fué mezclado durante meses con dos premisas muy claras: hacer sonar a Elvis Nº1 como un disco grabado con los avances tecnológicos propios del año 2002, y respetar a conciencia el feeling genuino de las grabaciones del rey del rock. El resultado es un Elvis que suena más alto, más claro y más potente a lo largo de sus 30 números 1 conseguidos en las listas de Estados Unidos y Gran Bretaña en su dilatada carrera, desde Memphis hasta Las Vegas.