Al contraer matrimonio con la joven lady Ashleigh, lord Brookshire ha resuelto sus dificultades económicas, pero sus verdaderos problemas acaban de comenzar y el conde descubrirá que hay errores que se pagan caros. Lady Ashleigh Weston tenía solo diecisiete años cuando contrajo matrimonio con el hombre del que se había enamorado perdidamente durante su primera temporada, y que ella creyó que también la amaba. Ambos comenzaron su matrimonio con falsas expectativas, sin conocer realmente a la persona con la que debían pasar el resto de sus vidas y, cuando la realidad los golpee, ninguno de los dos saldrá ileso.