La Historia del Arte está repleta de tesoros por descubrir, a pesar de que suelen estar a lavista de quien contempla el cuadro o la escultura en la que estándisimulados. Manuel JesúsSegado-Uceda nos ofrece en esta obra algunos ejemplos maravillosos. El lector sesentiráante uno de esos pasatiempos que contienen errores por descubrir y que están ante sus ojos,pero tanbien disimulados, que deberá emplear más tiempo delsospechado en advertirlos.Así sucede con muchas obrasde Arte. Las contemplamos mil veces sin reparar en quedisimulan información que no imaginábamos.Mariano F. Urresti.El propósito de los siguientes capítulos esotro el de divulgar parte de la «Ocultura» querodeaa la historia del arte. E intentar que la mirada delespectador se proyecte más allá delos lienzos de laspinturas, de los materiales que presentan las esculturas o de lafuncionalidad para la que se concibió unaarquitectura.