Con Molière suben al escenario preocupaciones que nunca antes lo habían hecho, dando sentido nuevo a una comedia de costumbres cuyo objetivo principal ya no esun divertimento simple, sino que suma, a esa reflexión sobre hechos de la vida social, una carga burlonay crítica que afecta a la vida moral. Aunque la lección de ambas ''Escuelas'' sería parecida: el amor es un gran maestro ''que vuelve inventivo'' y enseña a superar cualquier impedimento a la niña más ignorante,frente a los defensores de la rigidez moral opuestosal cambio en los usos sociales, La escuela de lasmujeres supone, sin embargo, un salto cualitativoen el terreno escénico, no sólo respecto a La escuela de los maridos, sino también a la construcción de la comedia como género, superando el esquematismo de la farsa italiana y dando a la comedia el estatuto de pieza mayor.