Al Pacino ganó su primer Premio de la Academia como Mejor Actor por su brillante retrato de un energético Teniente Coronel retirado, invidente, quien contrata a un joven asistente (Chris O'Donnell) para que le ayude. Es un desgarrador y emotivo relato de cómo los polos opuestos se atráen cuando se embarcan en un viaje de fin de semana que cambiará para siempre las vidas de los dos hombres.