Un verano en Port de la Selva será la pausa y punto de inflexión para saber por qué camino seguir cuando la vida nos obliga a escoger.Con obras en el piso de arriba, Judith se traslada a la casa familiar de Port de la Selva. Necesita tranquilidad para hacer terapia a sus pacientes. Hasta ahora los ha visto en su piso donde vive con Eduard, su pareja desde hace catorce años. «Sólo son tres meses», se dicen, y además, es verano. La vida en Port de la Selva sigue como siempre, pero la llegada de Judith destapará las fricciones y erosiones del tiempo, no sólo en su entorno familiar, sino también en su relación con Eduard. Mientras decide qué hacer con su vida, Judith recibe una llamada de Nicolau, un vecino del pueblo que quiere hacer terapia. La perspectiva del amor de Nicolau y la pausa en Port de la Selva sirve de ayuda para decidir qué camino elegir cuando la vida nos hace escoger.