
Excomulgado a los veinticuatro años, Spinoza pasó el resto de su vida tallando lentes y construyendo, en silencio, el sistema filosófico más ambicioso de la modernidad. Lo llamó Ética. Escrita con la forma de un tratado de geometría (definiciones, axiomas, proposiciones, demostraciones), la obra recorre, paso a paso, la naturaleza de Dios, el origen de la mente, la mecánica de las emociones y el difícil camino hacia la libertad humana. Una arquitectura conceptual de elegancia imponente que, sin embargo, Unamuno leía como ''un desesperado poema elegíaco''. Porque lo que Spinoza demuestra es que Dios existe pero no nos escucha, que el bien y el mal son categorías humanas sin correlato en la Naturaleza, y que la salvación, si es que la hay, no está en otro mundo, sino en la comprensión más lúcida posible del nuestro.Esta edición incluye la introducción y traducción de Vidal Peña, una de las guías más rigurosas y apasionadas que existen en castellano para adentrarse en Spinoza, que nos recuerda que la Ética no es un monumento que contemplar desde lejos. Es un libro que se relee, se discute, se contradice y, si uno tiene suerte, lo cambia todo.