En menos de tres años, James And The Cold Gun pasó de un garaje en Cardiff, Gales -donde los cofundadores de la banda, James Joseph y James Biss, grabaron su álbum debut- a tocar en Hyde Park para telonear a Pearl Jam y Guns N'Roses. Ese crecimiento explosivo se refleja en el sonido de la banda: una energía desenfadada y potente que evoca la época dorada del rock alternativo de los 90, cuando las guitarras eléctricas dominaban la radio.