La razón de este titulo se debe al año en el que vieron la luz las dos obras protagonistas en esta producción, El amor brujo y las Siete canciones populares españolas. La singularidad de esta producción reside en el registro de una nueva instrumentación para pequeña agrupación orquestal elaborada por el compositor residente Francisco Domínguez en 2019. Así mismo encontramos en la parte vocal no la habitual voz lírica, sino la de una cantaora flamenca como es María Toledo.