«Far From God», el primer sencillo y tema que da título al álbum, marca el tono de la obra con una intensidad abrasadora. Como un himno al trágico amor vampírico, la canción recupera el misticismo y el romanticismo oscuro que definen el género evocan una estética gótica atemporal, devolviendo el peligro y la elegancia a la narrativa del vampiro.