Poco puede ser tan trascendental para una obra como su encuentro con un intérprete extraordinario. Y hoy, de eso no hay duda, Fauré ha encontrado su voz en la de Cyrille Dubois. Un timbre claro y brillante y una dicción impecable contribuyen sin duda a la notable complicidad de la que somos testigos, pero su secreto radica sobre todo quizás en la singular capacidad del tenor francés para transmitir una atmósfera, evocar una emoción, un sentimiento, un estado de ánimo -en definitiva, traer todas las cualidades poéticas de la música. En este ambicioso proyecto, Cyrille Dubois y su antiguo compañero de recital, el pianista Tristan Raës, abordan las canciones artísticas completas - melodías - de Gabriel Fauré: más de cien versiones de textos de poetas como Paul Verlaine, Víctor Hugo, Théophile Gautier y Charles Baudelaire, pero también Armand Silvestre, Charles Van Lerberghe, Jean de La Ville de Mirmont y muchos otros. Por primera vez, todas las canciones del compositor son interpretadas aquí por un solo cantante. Y nunca los sueños vaporosos y mudos de Fauré han sido más transparentes. En vísperas del centenario de su muerte, que este feliz acontecimiento favorezca la fortuna del compositor y contribuya a una renovada conciencia de su modernida.